El arranque de la Fórmula 1 ya está aquí: en la noche de este jueves comienza el Gran Premio de Australia con la primera práctica del año y la emoción está en su punto máximo, sobre todo para Cadillac, que hará su gran debut. Los norteamericanos se convertirán en el séptimo equipo en estrenarse en la Máxima en este siglo y la pregunta es inevitable: ¿cómo le fue a los demás?
¿Cómo le fue a los últimos equipos que debutaron en la Fórmula 1?
Toyota
La primera escudería en hacer su estreno en los 2000 fue Toyota: la gigante marca de autos japonesa incursionó en el Gran Circo en 2002 con la esperanza de llevar a la F1 la abrumadora dominancia que tenía en el mundo del rally. Y si bien tuvo algo de brillo, lo cierto es que el rendimiento estuvo lejos de sus expectativas.
El ingreso de los nipones, que se demoró un año por retrasos en el desarrollo, fue por todo lo alto: en una época en la que Ferrari dominaba la categoría con un presupuesto de entre 300 y 400 millones de dólares, los de Nagoya ingresaron con 500 millones en el bolsillo que esperaban dar un gran impacto.
Con una dupla de pilotos conformada por Allan McNish y Mika Salo, sus dos primeras carreras llegaron con puntos -por aquella época puntuaban del 1° al 6to- y fueron seguidas de una sequía total hasta el final de una temporada que los vio finalizar en la anteúltima posición en medio de problemas de fiabilidad y poca consistencia.
¿Cómo siguió la historia? Los japoneses estuvieron en la Máxima hasta el año 2009, cuando le bajaron la persiana a su expedición en medio de su mejor año, en el que fueron superados por el revolucionario Brawn GP. Fueron 140 Grandes Premios a lo largo de ocho temporadas con apenas 7 podios y 3 poles; hoy, Toyota sigue dominando el mundo automotor, pero el Gran Circo fue demasiado para ellos.
Super Aguri
El proyecto de Toyota en la F1 todavía parecía convertirse en el futuro de la Máxima para el 2006 cuando empezó a despertar pasiones en su país natal, desde donde salió la segunda debutante del siglo. Super Aguri nació bajo el ala de Honda, rival nipona de Toyota en la categoría, y con Aguri Suzuki -uno de los pilotos japoneses más importantes de la historia- como fundador.
Con una alineación 100% japonesa, debutó en la F1 en 2006, logrando apenas un 10° puesto como mejor clasificación de carrera; al año siguiente obtuvo sus mejores resultados con Takuma Sato -piloto principal- sumando cuatro puntos. El 2008 fue el año de la debacle: siendo el equipo más pobre de la parrilla, terminó abandonando en la 5° carrera del año por no poder seguir sosteniéndose.
HRT, Hispania Racing Team
El año 2010 marcó un hito: por primera vez en la era moderna, la Categoría Reina del automovilismo mundial contó con 12 equipos en la parilla gracias a un triple ingreso. Hispania Racing Team, comúnmente conocido como HRT, fue uno de los debutantes de aquella temporada y también fue el de paso más fugaz.
Después del intento fallido con Bravo F1 (1993), el piloto español Adrián Campos volvió a la carga y consolidó el primer equipo real de España en la Máxima gracias a una fuerte crisis de migración con Toyota, Honda y BMW Sauber saliendo de competencia. Sin embargo, el pobre rendimiento del equipo fue reflejo de esta misma crisis.
En sus tres años en el Gran Circo el equipo español disputó 54 Grandes Premios con nueve pilotos pasando por los cockpits de HRT, entre ellos sumando un total de 0 puntos. En medio de una crisis económica, el equipo debió abandonar la Máxima apenas 2 años después de entrar, luego de convertirse en uno de los protagonistas en la pelea por los últimos puestos de la tabla.
Lotus/Caterham
El nombre “Lotus” evoca grandeza en la Fórmula 1; un contraste enorme con el equipo de 2010. Otro que entró junto a HRT, fue el 3er equipo en usar el nombre de los heptacampeones del mundo, aunque sin tener relación alguna con el histórico Colin Chapman; su fundación fue un proyecto del Estado de Malasia, en busca de devolverle a Lotus su vieja gloria.
Lejos estuvo de eso: si bien fue el mejor de los tres debutantes de 2010, nunca estuvo cerca de disputar con los de arriba. De hecho, bajo el nombre de Lotus no logró sumar ningún punto en dos temporadas -lo mejor fue un puesto 12°- y para 2012 abandonó ese rótulo después de largas peleas judiciales para quedárselo. Fue reemplazado por Caterham, que duró apenas dos años más antes de desaparecer.
Virgin/Marussia/Manor
El tercer mosquetero del 2010: Virgin Racing fue otra de las tantas escuderías británicas que intentó ganarse un lugar en la F1. Aquel año, el equipo fundado por John Booth y propiedad de Richard Branson acabó en la última posición de la parrilla, la cual se disputó con HRT en una carrera para no ser el peor de todos.
Tras obtener dos puestos 14°, el 2011 siguió en el mismo tono: en una pelea por la zona baja intentando salir a flote. En 2012 cambió de nombre: Marussia Motors, empresa rusa que ya había invertido el año anterior, se apoderó de la escudería: con una leve mejoría, logró sus primeros puntos en 2014 gracias a un 9° puesto de Jules Bianchi, que moriría unas carreras después en un accidente.
La mala situación económica que vivía Marussia junto al impacto del fallecimiento de Bianchi llevaron a la venta de la empresa a Manor Racing en 2015. Con este nuevo mote, la escudería volvió a sumar puntos en 2016 de la mano de un 10mo puesto de Pascal Wehrlein; además, fue la escudería que le abrió las puertas del Gran Circo a Esteban Ocon, actual piloto de Haas.
Haas, la última y la mejor
La más reciente en sumarse a la Fórmula 1 y la que más duró del Siglo XXI: Haas. La primera escudería norteamericana en casi 40 años de la Máxima, los de Kannapolis llegaron con toda la estructura del NASCAR yankee detrás y para demostrar que podían romper la racha de escuderías fugaces que reinaban los últimos años.
Al igual que Cadillac, la escudería de la H roja entró con motores Ferrari y su camino hasta ahora viene siendo mucho más parejo que el de sus antecesoras. Comenzaron sumando puntos desde sus dos primeras carreras y por ahora siguen en ese camino: mucho mas asentados de lo que alguna vez estuvieron las otras debutantes del siglo, Haas espera por un 2026 que siga la línea de mejora en la que viene.







