Alessandro de Tullio, el yanqui más argentino: su anécdota con Colapinto, el sueño de IndyCar y el origen de su argentinidad

En Estados Unidos, Miami es lo más latino que hay, pero no deja de ser parte del país angloparlante en el que se mira fútbol americano, se comen donas y se entona “¡U-S-A, U-S-A!”. En ese contexto, un jovencito yanqui con raíces argentinas se inclinó por su costado albiceleste. Prefiere el asado, las medialunas, el rock nacional, el fútbol que se juega con los pies y pone a Boca por sobre cualquier franquicia local. Es Alessandro de Tullio, piloto de 19 años que representará al país en Indy NXT, la categoría previa a IndyCar, y que habló con Olé sobre su sueño de llegar al máximo escalafón. Siendo que terminó 4° en USF Pro 2000 y que compite desde muy chico, con anécdotas que incluso lo vinculan con Franco Colapinto, hay que hablar de un objetivo más que de una ilusión…

-¿Cómo es tu historia? ¿De dónde viene la argentinidad?

-Yo nací en Miami y viví toda mi vida acá, pero mi papá es argentino y mi mamá es cubana. No se ve tanto esa combinación, pero es mi caso, ja. Cuando estoy en casa, les hablo en español, aunque mis hermanos prefieren comunicarse en inglés. Son más gringos.

-¿A quién responsabilizás por inyectarte la locura por los fierros?

-A mi papá. Nunca corrió, pero siempre le gustaron la Fórmula 1 y la IndyCar. Todo comenzó cuando me llevó a una carrera en Montreal, como a los cuatro años, y viendo los videos y las fotos se nota que me encantaba. Jugaba al fútbol, hasta estaba en un club, pero lo dejé, empecé a pedir autos de carreras, me compraron un karting y no paré más.

Alessandro de Tullio durante sus años de karting. Eventualmente, lo dejó por los autos de fórmula. (@alessandrodetullio)

-Imagino que tuviste amigos y rivales locales, ¿cómo puede ser que parezcas porteño?

-Porque siempre corrí en karting con equipos argentinos; viajábamos tomando mate, comíamos asado, así que la cultura la conservé. Tengo amigos que viven con el termo, yo no soy tan así, pero me gusta. Últimamente vengo haciendo mucho asado… de mentira. A gas, ni con leña ni con carbón, ja. Estoy haciendo la prueba, es para arrancar.

-¿Venís seguido al país o no sos de viajar mucho?

-Fui dos veces, primero a Buenos Aires y después a Pinamar. Mi idea es empezar a ir más seguido, fui muy poco. Disfruté mucho de la calidez de la gente, la comida, todo. Me crie así, con esa forma de vivir, y siento mucho el apoyo de los argentinos.

-¿Por qué IndyCar y no Nascar, que desde afuera se ve como la categoría más tradicional de EE.UU.?

-Imagino que de tanto mirar la Fórmula 1… También, el karting es sin techo, entonces estoy más acostumbrado a eso. Es otro tipo de carrera. Nuestros autos son más frágiles, si tocás a uno se te rompe el alerón y tenés que rezar para no salir volando por los aires; en Nascar se empujan, se pegan portazos.

De Tullio junto a Checo Pérez, piloto de Fórmula 1. (@alessandrodetullio)De Tullio junto a Checo Pérez, piloto de Fórmula 1. (@alessandrodetullio)

-El más cercano a unir los dos mundos fue Agustín Canapino, del TC a la IndyCar sin escalas.

-Exactamente. Lo conocí en el taller del equipo para el que corría en karting, él estaba de paso por Miami y giramos juntos en el simulador. Después lo vi cuando la USF Pro 2000 compartió fecha con IndyCar, me pasaba por el Juncos, lo saludaba… Muy buena onda.

-¿Y no pegaste onda con Ricardo Juncos (dueño de un equipo de IndyCar), aprovechando que también es argentino?

-Nos llevamos bien. Su hijo, Leandro, empezó a correr tarde, a los 9 ó 10 años, y en su primera carrera lo ayudé un poco. Debo haber sido uno de los primeros que le dieron una mano.

-Te tiene que devolver el gesto y llevarte a su equipo…

-Sí, le tengo que decir, ja. Con toda la familia Juncos me llevo muy bien.

Agustín Canapino junto a Ricardo Juncos, quien llevó al arrecifeño a la IndyCar.Agustín Canapino junto a Ricardo Juncos, quien llevó al arrecifeño a la IndyCar.

-¿Tenés relación con otros pilotos nacionales?

-Tengo una anécdota chistosa de una carrera en Italia. Fui bajo la órbita del Team USA, con buzo y todo, pero con un equipo argentino. Y cuando fue la hora del desfile previo, en vez de ir con los norteamericanos me fui con los argentinos: Colapinto, Nico Varrone, Ignacio Montenegro, Mati Fernández… Siempre me juntaba con ellos en la pista. Los norteamericanos me querían matar, más cuando me dieron el buzo y todo regalado, ja.

-¿Cómo eran los pibes?

-Los más atrevidos y con los que mejor me llevaba eran Mati y Nacho. Después, Colapinto vino a correr a Las Vegas, pero era más tranquilo por lo que recuerdo.

-Ahora, lo que se ve en la Fórmula 1 es que Franco es el más quilombero…

-Él es muy auténtico y eso está bueno. También tuvo que vivir afuera, si no me equivoco en Italia, pero no se le pegó nada.

La foto retro de Alessandro de Tullio (der.) junto a Nicolás Varrone (izq. arriba) y Franco Colapinto (izq. abajo).La foto retro de Alessandro de Tullio (der.) junto a Nicolás Varrone (izq. arriba) y Franco Colapinto (izq. abajo).

-Venís del USF Pro 2000. ¿Te encontraste con un auto muy diferente en Indy NXT?

-Es otro auto. Totalmente. Tiene el doble de fuerza, turbo, mucha más carga aerodinámica, gomás más grandes, push to pass ( NdeR: boost para pasar a otro auto), entonces cambia todo, hasta el estilo de manejo. Se siente más pesado, porque no hay asistencia de dirección y el volante es duro.

-Todavía no es tu caso, pero en algún momento vas a tener que correr en óvalos. ¿Por qué hace falta prepararse tanto?

-Porque es una disciplina totalmente distinta. Incluso yo pensé que iba a ser fácil, que era girar para un lado e ir a fondo, pero nada que ver. Tenés que estar muy enfocado, como pasa en los circuitos callejeros, y no podés perder la atención; todavía no giré en un óvalo con este auto, pero si a esta velocidad se te va un poco de cola, vas a tener que tener un poco de… suerte para recuperarlo. Lo otro que no puede faltar es la confianza. Si pasás un susto, tenés que tener la cabeza fuerte, porque te puede quedar esa sensación el resto del fin de semana y siempre estar esperando algo.

El auto que correrá De Tullio en Indy NXT. (@alessandrodetullio)El auto que correrá De Tullio en Indy NXT. (@alessandrodetullio)

-Y empezás a levantar el pie del acelerador…

-Me pasó. El año pasado tuvimos dos días de pruebas, sufrí uno de esos snaps y me llevó tiempo canalizarlo. Pero en una carrera es importante no quedarte pensando en eso, tenés que anticipar pero para bien, porque si no vas a ir lento.

-Ya que hablamos de óvalos, imposible olvidar que la IndyCar vino a Rafaela en 1971. Si llegás a la categoría, seguro que se reflota el regreso al país.

-¡Ojalá! Sería muy lindo. Aparte, los argentinos son muy fanáticos de las carreras. Bah, la región en general. También se ha corrido en Brasil, son lugares a los que hay que volver y pienso que puede pasar más temprano que tarde.

-¿Tenés pensado competir con la bandera argentina o no le das bolilla?

-El problema es que solo te dejan correr con una, pero siento que represento al país por más que corra con la bandera estadounidense. No olvido mis raíces.

-¿Estás para pelear en tu primer año?

-Hay mucha competencia, pero mi objetivo va a ser ganar. Sé lo que puedo hacer con mi equipo y mis ingenieros, nos veo peleando en la punta y la meta va a ser ganar. Si nos da para lograr el campeonato, bien, y si no, aprenderemos. Es temprano para decir qué va a pasar, pero es lo que me fijo. Después, que se dé lo que se tenga que dar. La IndyCar es mi sueño y lo voy a ir a buscar.

Alessandro de Tullio sueña con la IndyCar. (@alessandrodetullio)Alessandro de Tullio sueña con la IndyCar. (@alessandrodetullio)

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