Alan sus apuestas: Boca no se rinde por Lescano

La fulgurosa aparición de Tomás Aranda, es cierto, le quitó intensidad a la situación, pero la necesidad de Boca de tener un generador de juego ya formado, sigue ahí. En definitiva, el pibe que la rompió contra Lanús en la semana sigue siendo eso, un pibe, un futbolista de enorme proyección, que como tal lo afectará, más temprano que tarde, los típicos vaivenes de la transición a ser un jugador de Primera en un club como Boca.

Por eso, la dirigencia no abandonó su intención de incorporar a Alan Lescano, capitán de Argentinos, joven (24 años), con posibilidades de seguir desarrollando sus condiciones de conductor, que tiene llegada al área y poder de gol, que está en la edad justa para dar el salto.

El caso Ascacibar

Y, en este sentido, Juan Román Riquelme eligió la misma estrategia que con Santiago Ascacibar: jugar con el tiempo, con las necesidades del club vendedor (en este caso son dos, lo que le agrega complejidad a la situación) y esperar que la situación decante en su favor.

En el caso del Ruso, el deseo del jugador hizo match con la premura de Estudiantes por equilibrar sus cuentas y eso acabó con Boca haciendo una oferta y llevándose al jugador, al que ya cuenta como uno de sus titulares en el equipo.

En el caso de Pupi, la situación no fluye igual, aunque Boca mantiene la expectativa hasta el dead line del próximo martes 10, cuando finalmente se termine el ultimísimo plazo dEL laxo cierre del libro de pases.

Alan Lescano define su futuro.
Prensa Argentinos

Panorama complejo

Boca siguió, hasta acá, el manual Ascacibar. Primero, dejó trascender el interés por Lescano. Segundo, se puso en contacto con el entorno del futbolista y llegó a un acuerdo económico y de algún modo habilitó al representante (en este caso Andrés Guglielminpietro) para que active la presión sobre la dirigencia del Bicho.

Lescano tiene mucho deseo de pasar a Boca, pero aún no presionó a fondo para eso. La tercera etapa, al menos aún, no se logró, que Boca eleve una propuesta. ¿Por qué no se dio este paso? Simplemente porque Argentinos, si bien necesita vender un futbolista para equilibrar las cuentas por su prematura eliminación de la Copa Libertadores, no ve beneficioso desprenderse del jugador sin antes obtener el 50% que tiene Gimnasia, para así hacer más rentable la operación.

En pocas palabras, quiere comprar la otra mitad a un precio y vender luego a uno más caro. Sobre todo porque no es tanta la diferencia que podria obtener (el Bicho compró a Pupi en alrededor de 2 millones de dólares al Lobo) y en el fútbol local no podría obtener mucho más de 3 ó 3.5 por esa mitad. Muy lejos de la cláusula de rescisión (20 millones, según el nuevo contrato que firmó en jugador hasta 2029).

Entonces, Boca sigue esperando a que esa situación se resuelva, aunque parece muy improbable ya que Argentinos intentó en los últimos meses comprarle a Gimnasia la otra mitad, pero el Lobo se plantó en una cifra (3 millones de dólares de piso) y de ahí no se mueve, esperando la lógica: ser socio del Bicho en una operación de mayor volumen.

Así las cosas, la esperanza de Riquelme es que alguien haga una movida. O que el futbolista presione fuerte, o que Argentinos manifieste su intención de negociar. Los tiempos se acortan rápidamente. La bola coquetea en la ruleta. Alan sus apuestas…

Aranda, con Dylan Gorosito: el enganche es la grata aparición de Boca.
Foto: Javier Garcia Martino Prensa CABJ Aranda, con Dylan Gorosito: el enganche es la grata aparición de Boca.
Foto: Javier Garcia Martino Prensa CABJ

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