No sólo comienza un proceso de cambio estructural de Marcelo Gallardo en el plantel de River: la nueva dirigencia que lidera el presidente Stefano Di Carlo ya decidió una reforma en los convenios que firmarán con el club los jugadores a partir de 2026. De hecho, el máximo directivo del CARP comunicó esta medida institucional en la reunión de Comisión Directiva de este martes en las oficinas del Monumental.
“El fijo de la remuneración de los nuevos contratos de los jugadores no serán más del 60%. El resto será por productividad”, informó Di Carlo. De esta manera, los futbolistas que se sumen como refuerzos en este mercado de pases y los juveniles del club que firmen su primer contrato profesional tendrán un sueldo de acuerdo a su rendimiento.
¿Cómo será evaluada la performance de cada futbolista? Se les exigiría un 90% porcentaje de partidos jugados, mediciones de masa muscular en sintonía con la primera medición, goles si es delantero, entre otras tantas: campeonatos, clasificaciones a Copas, finales ganadas… De todos modos, cada contrato contaría con requisitos acordes al puesto y a la jerarquía de los futbolistas.
Esta decisión de la nueva CD de River apunta a reducir la masa salarial del plantel y a evitar pagar sueldos altísimos por jugadores que apenas sumen un puñado de minutos en la temporada. Y que tiene un segundo objetivo: que los futbolistas que ya no entren en la consideración del entrenador no quieran quedarse en Núñez incluso entrenándose apartados sabiendo que ningún otro club les pagaría un sueldo similar. Claro que es una medida que legisla hacia adelante: los contratos ya firmados que siguen vigentes no serán modificados.
La confirmación de Di Carlo, al día siguiente de que el equipo quedara eliminado y cerrara así un año pasa el olvido es en sí misma una jugada política. Ahora, claro, deberá ser comunicada a los propios jugadores. Y también, desde ya, requerirá de cierta muñeca de cara a los próximos libros de pases. Pero con una masa salarial que para el fútbol merodeó el último año los 100 millones de dólares, la CD que comanda el nuevo presidente entendió que había que poner un límite hacia adelante para acomodar las cuentas internas.
Una decisión que, por supuesto, ya estaba consensuada de antemano con el propio Gallardo, que ahora será el brazo ejecutor en el armado para 2026.


